La historia de las 50 sombras de Grey está siendo vista por muchas personas como una historia de amor; cuando realmente contiene muchas distorsiones sobre el amor y la sexualidad.
Esta película se estrena un 14 de febrero, haciéndonos creer que es un relato de amor entre dos jóvenes, cuando la realidad es totalmente diferente; ya que, en lugar de eso, se manejan problemas psicológicos, control, violencia de género, entre otras.
Christian, inmensamente rico, se presenta como “la fantasía sexual” más interesante para las mujeres. Pero realmente es una persona gravemente dañada psicológicamente. En su pasado, a los 15 años, Christian mantuvo una relación sumisa-dominante con una amiga de su madre, que como afirma, lo dejó “perdido y con 50 sombras”.
Los problemas sexuales no son algo “sexy”, son problemas que hacen daño a quienes los sufren y también a quienes fantasean con ellos.
No confundamos el amor con el abuso.
La relación entre los dos protagonistas tiene las características de una relación violenta, caracterizada por el acoso, la intimidación y el aislamiento. Sin embargo, la novela envuelve esta relación en erotismo y la presenta también como algo “sexy”. Algo parecido ocurre con la pornografía, que suele incluir escenas que contienen agresiones físicas y donde las mujeres son dominadas.
La violencia no es “sexy”, sino violencia; incluso aunque sea una violencia “consentida”. La investigadora principal del estudio publicado en el Journal of Women’s Health advierte que “el problema viene cuando la imagen que se ofrece sobre la violencia contra la mujer refuerza su aceptación en lugar de desafiarla”, que es lo que está ocurriendo con las 50 sombras de Grey.
Además, en dicho estudio, se encontró que aquellas chicas que habían leído la novela, comparadas con las que no la habían leído, tenían con más frecuencia conductas de riesgo para la salud como: una mayor multiplicidad de parejas y relaciones de pareja violentas. Los investigadores advierten que la novela puede influir en la aparición de esas conductas o en el refuerzo de las mismas si ya estaban presentes antes de leerla.
Por otra parte, la novela pretende mostrar que Ana siempre da su consentimiento ante las pretensiones de Christian y que, en cualquier caso, el consentimiento es secundario cuando hay un fuerte deseo, borrando así la línea roja entre el consentimiento y el acoso. El estudio antes citado afirma que el libro muestra un abuso emocional en prácticamente todas las interacciones de la pareja, incluyendo elementos de acoso e intimidación.
Ana sigue siendo una víctima, aunque tolere ese acoso. Esto debería ser más denunciable que permisible y, menos aun, objeto de fantasías sexuales para lectores.
La historia enseña a las mujeres que el dolor y la sumisión son eróticos, y a los hombres que las mujeres quieren un hombre que las controle e intimide.
El mensaje erróneo que nos da la historia es:
• Si eres atractivo, adinerado y exitoso, puedes tener un apetito sexual violento si así lo deseas y la gente debe de estar de acuerdo con ello.
• El sexo es solo placer y deberíamos poner a un lado el amor y el romance.
• Como mujer, si te quedas con un hombre el tiempo suficiente y aceptas que sea violento contigo, eventualmente te amará y cambiará.
• Como hombre puedes ser sexualmente violento con tu pareja y a ella le gustará.
Bibliografía: Información tomada de Aceprensa, Jokin de Irala, Febrero 10, 2015.
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